El único método para ahorrar que funciona es el que genera un hábito de ahorro.

Un hábito de ahorro disciplinado se puede mantener a largo plazo con un buen método para ahorrar.

 

Ahorrar es muy similar a realizar una dieta. Solo funcionará si se hace con un método que sea sostenible.

Las dietas no funcionan porque, por definición, tienen una fecha de fin. En el momento que se deja la dieta se recuperan los kilos perdidos, muchas veces con efecto rebote.

Ahorrando pasa lo mismo. Hay muchas técnicas «milagrosas» (y temporales) para ahorrar, pero no se pueden mantener en el tiempo. Yo las llamo dietas de ahorro, porque te dan pautas durante un periodo de tiempo pero, a largo plazo, son insostenibles.

Dietas de ahorro que solo funcionan un tiempo

Hay varias maneras de ahorrar que, debido a su procedimiento, no se pueden mantener por un periodo prolongado.

Reto de las 52 semanas

El reto de las 52 semanas es un reto que permite ahorrar dinero durante un año. En lugar de buenos hábitos, hace que ahorrar sea un poco más difícil cada semana. Pasado el año el reto acaba sin haber generado ningún hábito.

Reto de los 30 días

El reto de los 30 días es, básicamente, lo mismo que el reto de las 52 semanas solo que realizado en un mes.

Método Kabeko

El método Kakebo hace que guardes todos los tickets de cualquier cosa que cueste dinero. Al principio es de gran ayuda ya que nos hace más conscientes. Pero a la larga es muy tedioso.

Ahorro de Harv Eker

La técnica de ahorro de Harv Eker separa el ingreso en porcentajes. El 55% del ingreso en las necesidades básicas, 10% para formación, 10% para inversiones, 10% para ahorro, 10% en lujos y caprichos y 5% en donaciones. Creo que lo complica demasiado. Me parece más simple decir que el 80% es para gastos y el 20% para inversiones y ahorro.

 

De todas estas dietas de ahorro solo la de Harv Eker es la única que se puede mantener por un tiempo prolongado. El resto se dejarán de aplicar y no estimulan el ahorro como hábito.

Los retos de ahorro solo funcionan por un corto periodo de tiempo. Olvídate de los retos y crea tu propio hábito de ahorro.

 

1. Elige tu porcentaje de ahorro

En un buen método para ahorrar, la cantidad de ahorro debe ser un porcentaje de los ingresos.

La inteligencia financiera se basa en ahorrar un porcentaje de los ingresos en lugar de una cantidad fija.

Por lo tanto, el dinero a ahorrar nunca debe de ser una cantidad fija, sino un porcentaje de los ingresos.

Ahorrando un porcentaje de los ingresos te permite ahorrar más cuanto más dinero ganas y sigues ahorrando algo aunque ganes poco dinero. Además, ahorrando un porcentaje de tus ingresos hace que no caígas en la trampa de la Inflación personal.

El porcentaje de dinero a ahorrar depende de cada caso en particular. Hay casos muy distintos. Los objetivos de cada persona, su situación y su forma de ser son factores que hacen que su porcentaje de ahorro ideal sea único.

Tengas la situación que tengas deberías ahorrar un mínimo de un 10% de tus ingresos.

Ahorrar menos de un 10% de tus ingresos significa vivir por encima de tus posibilidades

 

Con esto en cuenta, debes elegir el porcentaje que mejor se adapte a ti:

  • Si eres como alguno de mis amigos que considera que la vida son 4 días y que el dinero está para disfrutarlo un porcentaje de un 10% de ahorro encaja perfectamente. Lo mismo pasaría si tienes hipoteca y/o familia.
  • Para la mayoría de personas un porcentaje entre el 20% y el 30% del salario es lo ideal. Son porcentajes que balancean bien el «disfrutar el presente» con el «tener pan para el mañana».
  • Si quieres disponer de dinero ahorrado ya sea para comprar una vivienda, para realizar un viaje largo o para dar un giro en tu vida igual un 35%-40% de tasa de ahorro sea lo ideal para ti.

 

Lo primero que tienes que hacer es prestar atención a tu situación. Y elegir el porcentaje de tu ingreso que ahorrarás. Tal vez te valga con ahorrar el 10% o tal vez quieras conseguir la independencia financiera lo antes posible y quieras ahorrar el 65% de tus ingresos.

  1. Estudia tu caso de manera detallada.
  2. Designa el porcentaje de ahorro.
  3. Comprométete a ahorrar el dinero que te has propuesto.
  4. Utiliza el secreto de los ricos: Pagarse a uno mismo lo primero.

 

Recuerda que una de las diferencias entre la mentalidad de rico y la mentalidad de pobre es que al pobre le gustaría ahorrar mientras que el rico se compromete a ahorrar.

A la clase media le gustaría ahorrar. El rico se compromete a ahorrar

 

2. El secreto de los ricos: Pagarse a uno mismo lo primero

Una de las diferencias fundamentales entre los hábitos de la gente pobre y los hábitos de la gente rica. Los ricos lo primero que hacen al cobrar ingresos es pagarse a uno mismo.

Una vez hayas elegido el porcentaje de ahorro lo que hay que hacer es pagarse a uno mismo lo primero.

¿Qué quiere decir pagarse a uno mismo lo primero?
Pagarse a uno mismo es ‘pagar’, como si fuera un gasto más, el dinero que se ha pensado en ahorrar. Este “gasto” debe ser lo primero que se pague cuando se cobra. Lo primero que hay que hacer es separar el dinero que previamente se haya decidido ahorrar en una cuenta desde la cual no se puedan realizar pagos.

En otras palabras, la única manera de ahorrar correctamente es usar un método para ahorrar a primeros de mes.

Si te fijas, esto es lo contrario de lo que hace la gente corriente. La mayoría de la gente ahorra lo que le sobra a final de mes. De esta forma, puede que muchos meses no se ahorre. Ahorrando a primeros de mes, usando lo de pagarse a uno mismo primero, te aseguras de que todos los meses vas a ahorrar.

Una persona que cobra 1200 euros mensuales y haya decidido ahorrar el 25% de su salario, lo primero que tendrá que hacer es separar 300 euros a una cuenta de ahorro. Este debe ser el primer gasto. Después quedarán 900 euros para pasar el resto del mes hasta la próxima nómina. Ya no tendrá que preocuparse en ahorrar, pero sí que tendrá que preocuparse de no gastarse más de los 900 euros que dispone.

La clave para ahorrar es ahorrar a principios de mes. Hay que hacerse a la idea que el dinero ahorrado ha sido gastado y ya no se dispone de él. Los gastos del mes hay que planificarlos con el dinero que queda.

Este hábito de ahorrar a primeros de mes te prioriza por encima del resto de cosas. Y así debe ser, tú eres lo más importante y, por lo tanto, hay que pagarse a uno mismo en primer lugar. ¿No es acaso lo más lógico? ¿Primero pagarse a uno mismo y luego ya pagar a los demás?

El dinero ahorrado no se toca por mucho que vayas mal a final de mes. De nada sirve ahorrar si luego vas a usar ese dinero a la primera de cambio.

3. Usar sabiamente el dinero ahorrado

Ahorrar tiene dos objetivos:

  1. Acostumbrarte a no vivir por encima de tus posibilidades.
  2. Comprar activos que pongan dinero en tu bolsillo.

Otra diferencia entre los ricos y los pobres es que los pobres ahorran para comprarse caprichos, mientras que los ricos ahorran para comprar activos.

Para los ricos, la finalidad del dinero ahorrado es ser invertido para que ese dinero crezca por si solo.

De nada sirve ahorrar todos los meses si a final de año nos gastamos todo el dinero ahorrado en unas vacaciones. El ahorro tiene que trabajar duro para que ese dinero te haga ganar más dinero.

Los ricos invierten el dinero que ahorran para tener muchas fuentes de ingresos. Los pobres solo tienen como única fuente de ingresos su trabajo.

Una historia de uno de los Rockefellers.

Rockefeller se encontraba en un restaurante con unos amigos. Era final de mes y Rockefeller, prácticamente, había gastado todo el dinero que tenía destinado para ese mes. Así que, durante la comida, eligió los platos más baratos. Al final de la comida no dejó propina.

En ese momento, Rockefeller ya era considerado rico. Sin embargo, él seguía cumpliendo sus normas financieras a rajatabla.

Uno de los comensales de la mesa le increpó.

 - “Si yo fuera tan rico como usted no me importaría salirme un mes de mi presupuesto”.

A lo que Rockefeller le contestó.

 - "Por eso nunca serás tan rico como yo”.

 

Conclusiones

  • Puede que para empezar necesites algún truco para poder ahorrar. Pero el verdadero secreto consiste en seguir un método para ahorrar que cree un hábito de ahorro.
  • Ahorrar es tan fácil como:
    1. Elegir el porcentaje de ahorro y calcular la cantidad que se va a ahorrar.
    2. Ahorrar ese dinero a principio de mes.
    3. Comprometerse a que, pase lo que pase, ese dinero va a ser ahorrado todos los meses.
  • De la misma forma que te amoldarías si de repente tu salario se redujera un 20%, al ahorrar hay que amoldarse a un menor gasto.
  • La única forma segura de no gastar lo que no queremos gastar es No poder gastarlo. Por eso hay que separar el dinero a primeros de mes y pensar que ese dinero ya ha sido gastado en pagarse a uno mismo.
  • El objetivo del dinero ahorrado es invertirlo. De nada sirve ahorrar dinero si al final se va a terminar gastando.

 

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