En la entrada de hoy, la quinta sobre la serie “Educación financiera”, toca hablar sobre invertir.

Invertir es usar dinero para adquirir activos.

En la entrada anterior hablé sobre la importancia del ahorro y por qué es la pieza clave de la cultura financiera. Dije bastantes cosas sobre cómo actuar con la cuenta para imprevistos. Pero apenas comenté nada sobre el dinero que tenemos ahorrado para invertir.

Comenté también que hay que destinar el ahorro a dos cuentas diferentes: la cuenta para imprevistos y la cuenta para inversión.

 

Concepto básico de inversión: Activos y Pasivos

“La diferencia entre el rico y el pobre es esta: el rico invierte su dinero y gasta lo que le queda. El pobre gasta su dinero e invierte lo que le queda” 

Robert Kiyosaki

En artículos anteriores dedicados a educación financiera he mencionado varias veces el concepto de activos y pasivos, pero hasta ahora aun no los había definido.

El simple hecho de poder diferenciar entre lo que es un activo y lo que es un pasivo debería cambiar tu forma de gestionar el dinero.

Activo

En pocas palabras, un activo es todo aquello que, después de haberlo adquirido, pone dinero en tu bolsillo. Un activo bien te genera un ingreso periódico sin necesidad de que le dediques tiempo o bien aumenta su valor patrimonial con el tiempo. Un activo va a hacer que tu riqueza monetaria aumente.

Pasivo

Un pasivo es todo aquello que te genera gastos de dinero, bien debido a que el pasivo te genera una serie de gastos recurrentes o bien debido a que su valor patrimonial disminuye con el tiempo. En algunos casos el pasivo realiza ambas, su valor patrimonial baja cuando adquieres el pasivo y además te genera gastos recurrentes.

 

Adquirir pasivos hará que tengas más gastos mientras que adquirir activos hará que tengas más ingresos.

“Adquirir pasivos te genera gastos. Aquirir activos te genera ingresos”

Dicho esto, acertarás si piensas que la casa donde vives y el coche que conduces son los dos mayores pasivos que quizá poseas. Un coche, una moto, un barco, son los ejemplos de pasivos por excelencia que se puedan tener. No solo bajan de valor cada día que pasa, además tienen unos gastos recurrentes.

Invertir no es otra cosa que comprar activos. Los activos bien aumentan de valor con el tiempo o bien producen unos ingresos periódicos. En cualquier caso, adquirir un activo va a hacer que tengas más dinero. Muchas veces los activos aumentan de valor y producen ingresos recurrentes.

Los ricos compran activos haciendo que sus ingresos pasivos aumenten. Como ya vimos en entradas anteriores, al comprar fuentes de ingresos pasivos (activos) se está comprando libertad.

Sin embargo, la gente de clase media suele comprar pasivos, que hacen que sus gastos aumenten. Al aumentar los gastos se ven obligados a dedicar más tiempo a trabajar y se esclavizan un poco más.

Activos Proporcionan ingresos pasivos Son ingresos que no dependen de tu tiempo

Pasivos ⇒ Te generan gastos ⇒ Hay que dedicar tiempo a trabajar para pagar esos gastos

 

Ejemplos de pasivos

  • Una casa supone una serie de gastos: luz, agua, IBI, impuesto de basuras, seguro, comunidad….  y no digamos ya si tienes una hipoteca. Una casa puede convertirse en un activo si está alquilada, pero para saber si es realmente un activo habría que mirar si el beneficio económico que te supone el alquiler es mayor que los gastos que te conlleva.
  • Un coche es, por excelencia, el ejemplo de pasivo. Cada vez que lo conduces tienes que pagar gasolina, cada cierto tiempo hay averías y aunque lo tengas quietecito sin tocarlo te supondrá gastos (impuesto de circulación, revisión ITV). La única forma de que el coche te produzca ingresos es siendo taxista, y en este caso no sería realmente un activo propiamente dicho porque necesita de tu tiempo para que el coche te produzca beneficios.
  • Cualquier aparato electrónico que puedas pensar es un pasivo, ya que una vez lo compras y lo estrenas el aparato pierde valor. Además el uso hace que te aumente la factura de luz, por lo tanto, es claramente un pasivo (aunque sea un pasivo pequeño).
  • Un teléfono móvil con contrato es un pasivo ya que cada mes te toca pagar. Aunque no uses el teléfono móvil, incluso si lo tienes apagado durante todo el mes, te va a tocar pagar el mínimo establecido en el contrato. Todo móvil con un contrato es un pasivo que saca dinero de tu bolsillo cada mes.

Ejemplos de activos

  • Acciones de bolsa que te generan dividendos. Las acciones de buenas compañias son activos porque X veces al año te generan una serie de ingresos. Si los dividendos son mayores que el gasto de custodia, las acciones son un activo que te produce un beneficio neto anual, algunas veces muy suculento.
  • Un libro que has escrito y publicado. Cada vez que alguien compra el libro estás ganando un poco de dinero y tu ya no tienes que hacer nada. La calidad de este activo vendrá dada por el número de ventas que tenga el libro. Como supondrás los libros del “Juego de Tronos” son un activo muy importante para George R. R. Martin.
  • Una plaza de aparcamiento que tengas alquilada: Tiene unos gastos, pero probablemente el dinero que se saca es mucho mayor que los gastos que genera, así que cada mes la plaza de aparcamiento de supone una entrada de dinero sin que tengas que hacer nada.
  • Un plazo fijo: Anualmente te produce un interés a tu favor, por lo tanto, es un activo.

Activos y Pasivos

 

Una cosa más para que quede claro que es un activo y que es un pasivo. Si a día de hoy te quedarás sin trabajo, un activo te seguiría generando ingresos y una pasivo te seguiría generando gastos, sin que el tiempo que dediques a uno u otro afecte. Es por esto que un empleo no se considera un activo, ya que un empleo te genera ingresos dependiendo del tiempo que le dediques.

 

Invertir es poner el dinero a trabajar

Aunque el concepto de invertir es mucho más amplio, hoy vamos a tratar al inversor como aquel que pone su dinero a trabajar. De esta forma el dinero invertido proporciona más dinero. Para invertir, por lo tanto, se necesita tener dinero. De aquí la importancia del ahorro.

En la entrada anterior vimos como la educación financiera recomienda tener dos cuentas de ahorro diferenciadas. Una de estas cuentas es la cuenta destinada a la inversión, por lo tanto, donde se tendrá el dinero que se va a usar para invertir.

Por este motivo el ahorro es necesario pero no suficiente para prosperar económicamente. Además de ahorrar es necesario invertir una parte del dinero que se ahorra. Este dinero se debe destinar a comprar activos.

“La gente de clase media trabaja para ganar dinero, la gente rica pone a trabajar su dinero para ganar dinero”

Pero para invertir hay que tener conocimientos ya que invertir tiene siempre un pequeño riesgo. Este riesgo es inversamente proporcional al conocimiento que se tenga. Por eso cada uno debe de invertir en aquello que conozca y previamente se haya formado.

Lo ideal es nunca dejar de aprender y seguir formándose siempre.

Una vez empieces a formarte puedes empezar a invertir pequeñas cantidades. Algunas veces te equivocarás, pero esas equivocaciones serán tus mejores aprendizajes. Conforme vayas adquiriendo conocimientos y experiencias mejores rentabilidades sacaras de tus inversiones.

 

Supongamos que hoy empiezas a ahorrar un 30% de tu salario, separando el dinero ahorrado en dos mitades. Al cabo de un año tendrás por un lado, en la cuenta llamada colchón, una cantidad de dinero suficiente que te permitiría mantener tu nivel actual de vida sin ingresos durante casi 3 meses. Por otro lado, en la cuenta para inversiones, la misma cantidad de dinero que podrás invertirla.

Si todavía no has empezado a invertir es el momento de empezar, invirtiendo el dinero de esta segunda cuenta en comprar activos. Vas por buen camino. El objetivo es que sigas ahorrando el 30 por ciento al menos hasta que tengas un colchón que te permita vivir 9 meses sin necesidad de ingresos. Yo prefiero tener ahorrado el dinero que me permita vivir un año sin ingresos.

 

Ejemplo

Gastón gana 1000 euros todos los meses de los cuales gasta 700 y ahorra 300 (el 30%).

Gastón, lo primero que hace al cobrar su sueldo, es separar estos 300 euros de manera que cada mes destina 150 euros a la cuenta para imprevistos y 150 euros a la cuenta para inversiones.

Al cabo de 14 meses Gastón tiene ahorrados 2100 euros en la cuenta para imprevistos y 2100 euros en la cuenta para inversiones. Es a los 14 meses cuando Gastón tiene el dinero que le permite vivir 3 meses sin necesidad de ingresos ya que acuérdate de que Gastón tiene unos gastos de 700 euros al mes. 2100 / 700 = 3 meses.

El objetivo de Gastón es llegar a tener al menos 6300 euros en la cuenta para imprevistos ya que esta será la cantidad que le permitiría vivir 9 meses sin ingresos. Una vez llegue a tener ese dinero ahorrado, ya depende de él si quiere seguir dividiendo el dinero que ahorra entre las dos cuentas y seguir haciendo crecer el colchón o destinar todo el dinero que ahorra a la cuenta de inversión.

De cualquier forma, y al cabo de 14 meses, Gastón ya tiene un pequeño capital de 2100 euros en la cuenta de inversiones y con ese capital (incluso con menos) ya puede poner su dinero a trabajar.

Gastón tienen varias opciones: se plantea entre poner el dinero en una cuenta fija un año, comprar acciones, invertir en un fondo o comprar preferentes de un banco que está a punto de hundirse. Algunas tienen más riesgo que otras así que Gastón tendrá que hacer un pequeño estudio y tendrá que educarse en materia de inversión. Mientras tanto, decide meter su dinero en un plazo fijo que le proporciona el 3,5% de interés durante un año.

Un año más tarde, Gastón tendrá en su cuenta de inversión 3973 euros:

  • 2100 euros (dinero que estaría en el plazo fijo) +
  • 73 euros (3,5% de interés sobre 2100 euros invertidos) +
  • 1800 (dinero que Gastón ha seguido metiendo en su cuenta de inversiones durante el siguiente año)

en total 3973 euros para seguir invirtiendo.

En la cuenta para imprevistos, Gastón tendrá 3900 euros. Cantidad que ya se acerca al objetivo de tener el dinero suficiente que le permita vivir 9 meses sin necesidad de ingresos. Además Gastón ha estado todo este último año formándose y ve otras posibilidades de inversión donde pueda comprar activos que le proporcionen un mayor interés a su favor.

 

La mejor inversión: Pagar tus deudas

Como ya deberías saber, cualquier deuda es un pasivo que te está quitando dinero de manera recurrente cada mes.

Si tienes cualquier tipo de deuda, lo primero que hay que hacer con el dinero destinado a inversiones es pagar esa deuda.

De la misma forma que una inversión genera un interés a tu favor, una deuda genera un interés en tu contra, con lo cual lo más razonable es tratar de liquidar la deuda.

Si tienes una letra o una tarjeta de crédito, lo mejor que puedes hacer es amortizar todo el dinero destinado a inversiones en quitarte de encima estos pasivos.

Primero el dinero de la cuenta de inversión estará destinado a pagar las deudas. Cuando ya no existan deudas es cuando empezaremos a destinar ese dinero a invertir.

En el caso de que se tenga una deuda grande, es incluso recomendable usar el 100% del dinero ahorrado (el de ambas cuentas colchón e inversión) en pagar la deuda para quitártela lo antes posible.

pagar deudas?

¿Por qué es mejor quitarse una deuda que invertir?

En teoría, una inversión te puede dar un 3%, un 4% o un 5% de rentabilidad. Pero en la práctica puede que no sea así. Puede que las acciones que vayas a comprar suspendan el dividendo durante un periodo de tiempo o que la plaza de garaje que vayas a comprar para alquilarla no se alquile fácilmente. Por este motivo, lo más seguro es siempre pagar las deudas.

Las deudas son un pasivo que te generan un interés en tu contra. Si las pagas, el interés en tu contra desaparece. Con los activos existe siempre la pequeña posibilidad que el retorno real no sea igual al retorno esperado.

 

La educación financiera te enseña a:

  1. Ahorrar.

  2. Dedicar parte de esos ahorros en comprar activos (invertir).

  3. Reducir los gastos de tus pasivos.

 

El objetivo final de la educación financiera es que un día tus activos te generen el suficiente dinero para pagar el gasto de tus pasivos. Llegar a esto es lo que se llama libertad financiera, ya que no se necesita un trabajo para obtener ingresos y los ingresos que obtienes a través de tus activos son suficiente para llevar el nivel de vida que quieres llevar.

Imagínate que ganas el mismo dinero que ganas ahora, pero que no tienes que ir a trabajar ya que tus activos están ganando ese dinero para ti. ¿Qué harías con la esas 40 horas demanales de más? ¿Qué harías con la libertad de poder estar donde quisieras en cada momento?

Posiblemente estés interesado en las otras entradas anteriores donde hablé sobre Educación Financiera:

Educación Financiera I: Introducción a la educación financiera

Educación Financiera II: Concepto de riqueza

Educación Financiera III: La estrecha relación tiempo-dinero

Educación Financiera IV: Inteligencia financiera

 

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