¿Cual sería tu estilo de vida ideal? ¿Qué quieres de la vida?

¿Qué tipo de vida te gustaría llevar?

 

La mayoría de las personas pasan más tiempo para elegir el próximo teléfono móvil que en planear lo que tienen que hacer en los próximos años para ser más felices. De hecho, toman las decisiones más importantes de su vida en piloto automático.

Es por eso, por ejemplo, por lo que después de terminar el instituto la gente se apunta a la universidad a pesar de no tener una vocación clara.

Después de la universidad toca el conseguir un trabajo. Luego ya viene la novia, el piso y la boda. Decisiones que se toman casi sin pensar si es lo que quieren.

«Pasamos más tiempo pensando en cual será nuestro próximo smartphone que en planear nuestro estilo de vida»

Muchas veces, la gente hace cosas que les hace más infelices simplemente porque la sociedad les dice que eso les hará más felices. Hay muchos ejemplos:

  • Seguir con una relación que ya no aporta nada bueno, porque de cara a la sociedad se es más feliz estando en pareja.
  • Hipotecarse durante los próximos 30 años porque “hay que tener casa propia para ser feliz”.
  • Trabajar en un puesto de alta responsabilidad aunque el estrés acabe con la salud y sin disponer de tiempo para uno mismo.
  • Elegir un puesto de trabajo que da más dinero en lugar de un puesto de trabajo que está más acorde con los principios de uno mismo.

No te conviertas en lo que no quieres ser

Eres joven. Hace poco que encontraste tu primer trabajo serio y las cosas te empiezan a ir bien.

Cada año tienes una subida de sueldo decente.

Te compras un piso, un coche, una moto, una televisión de 70 pulgadas, te apuntas a un gimnasio, te haces cuenta de Netflix, Amazon Prime y HBO. Adquieres una buena bici para hacer ejercicio saludable. O, a lo mejor, ha sido una raqueta de tenis.

Cada año ahorras un poco de dinero para ese sueño que tienes, pero cuesta más de lo que pensabas. Cada mes llegan recibos de la luz que no paran de crecer, hipoteca, recibo de internet, cuota mensual del gimnasio al que el mes pasado solo pudiste ir 2 veces por falta de tiempo.

La bicicleta y/o raqueta que te compraste lleva 3 meses en el trastero. Pasas las semanas trabajando duro para ver si eres seleccionado para el próximo ascenso. Al llegar el fin de semana estas demasiado cansado para hacer ejercicio. Pagas mensualmente la cuota del gimnasio ya que no quieres dejar de hacer deporte pero, prácticamente, dejaste de hacerlo hace 2 meses.

Ahorrar dinero para tu sueño se vuelve cada vez más difícil. Cada vez tienes más «gastos hormiga» que poco a poco erosionan tu dinero. Pero vistos individualmente, son tan pequeños. Te da la impresión que renunciar a alguno de esos servicios (que por cierto apenas usas) es «ser menos» que el resto de tus amigos.

Te has metido en tantos gastos hormiga que el ahorro mensual es muy pequeño. Poco a poco, te das cuenta que ese sueño que tienes no vas a poder cumplirlo en 3 años como habías planeado. Sino, tal vez, en 10 años.

Poco a poco pierdes la ilusión por esa meta que una vez tuviste. Estás en una vida cómoda y, de cara al resto, eres una persona de éxito. Tus padres, tus amigos y tus compañeros te ven como que has cumplido un sueño, aunque no sea el verdadero sueño que una vez tuviste.

Poco a poco, el sueño que una vez tuviste se desvanece. Intentas engañarte con que tu vida actual es el sueño, pero en el interior de tí, sabes que hay algo que te falta…

 

La brújula de la vida

Haz que cada mes estés un poco más cerca de a donde quieres llegar.

Para eso necesitas una brújula que te servirá para saber si los pasos que das te acercan o te alejan de tu estilo de vida ideal. Esa brújula marcará el camino de adonde quieres ir y cuales son tus sueños.

Para tener una brújula de la vida fiable necesitas tres cosas:

  • Conocerte a ti mismo.
  • Identificar tus principios y valores.
  • Identifica que te hace sentirte más libre en tu vida.

Los tres puntos mencionados son muy personales. Son muy distintos entre diferentes personas. Por eso, no tiene ningún sentido seguir un camino dictado por la sociedad para ser feliz. No todo el mundo va a ser feliz siguiendo el mismo camino porque su brújula de la vida tiene coordenadas distintas.

Identificando los valores de uno mismo, los gustos, lo que da más sensación de libertad, lo que se disfruta haciendo y lo que no. Son las coordenadas que apuntan hacía el camino que hay que seguir para vivir una vida más satisfactoria.

Identificar estas coordenadas no es tan sencillo como pudiera parecer. Hay mucho ruido externo. Y las personas somos muy influenciables por estos ruidos.

Es muy curioso que con lo diferente que somos queramos lo mismo ¿No te parece?. Esto es porque no identificamos nuestras coordenadas y nos dejamos influenciar por la televisión, por la gente que nos rodea y, en general, por una sociedad que en el fondo quiere individuos consumistas.

 

Avanza en la dirección adecuada

Una vez tengas unas coordenadas aproximadas de lo que quieres ser y hacia donde quieres ir deberás dar pasos que te acerquen a tu objetivo. Aunque más importante que dar pasos que te acerquen a tu objetivo es No dar pasos en la dirección opuesta.

La mayoría de la gente da pasos en la dirección apuesta a su objetivo sin saberlo.

Aunque las personas anhelan más libertad, muchas se meten en letras que hacen que tengan que pagar al banco una cantidad de dinero superior y que les esclaviza más en un trabajo.

Imagina cual sería tu estilo de vida ideal y toma acciones para acercarte. Ya hablé sobre esto en la entrada de Sigue tu camino.

Ten muy en cuenta el coste-oportunidad

El coste-oportunidad significa la renuncia que hacemos indirectamente cuando elegimos hacer algo. Elegir unas cosas siempre implican renunciar a otras.

Si solo puedes ir un día a la semana al cine y hay dos películas que te gustan, elegir ver una película significa renunciar a ver la otra. Como puedes ver, la mayoría de veces es mejor elegir algo que no hacer nada. En el ejemplo del cine, eligiendo verás una de la dos películas, pero si no eliges no verás ninguna.

Puedes comerte el pastel o puedes guardar el pastel. Si te comes el pastel ya no lo tendrás, si te guardas el pastel es porque no te lo has comido. Tus acciones implican cosas.

«Puedes guardar el pastel o puedes comértelo. Pero no puedes hacer ambas»

La mayoría de veces elegir una cosa implica renunciar a otra.

  • Si tienes dos tardes libres a la semana y te apuntas esas tardes a una actividad deportiva significa que no podrás quedar con tus amigos esas tardes como solías hacer.
  • Aceptar un aumento a cambio de trabajar 3 horas más al día implica tener menos tiempo libre. Recuerda que al trabajar estamos cambiando nuestro tiempo por dinero. Y al contrario que el dinero, el tiempo que tenemos sí que es limitado.
  • Si después de la universidad haces un master estás renunciando a ganar experiencia laboral. Además de que trabajar te hace ganar dinero y el master te hace gastar dinero. Al hacer un master también estás renunciando a, por ejemplo, irte a vivir un año al extranjero para aprender inglés. ¿Qué coste puede tener el no saber inglés en tu futuro?
  • Tener un coche en propiedad tiene un gasto ligeramente superior a 2000 euros anuales. Lo que significa que, según el sueldo medio en España, 1.5 meses al año estás trabajando para tu coche.
  • Comprarse una casa grande en las afueras tiene un coste mayor. Pero seguramente no habías tenido en cuenta el coste de tener que ir al centro de la ciudad en un transporte en lugar de andando. O el coste extra de tiempo.

Muchas decisiones hacen que, sin darnos cuenta, nos alejemos de nuestro estilo de vida ideal. Esto pasa porque no tenemos en cuenta el coste-oportunidad.

«Sin darnos cuenta, muchas decisiones que tomamos nos alejan de nuestro estilo de vida ideal»

Cosas que debes hacer para fijar tu estilo de vida ideal

Imagina cual sería tu estilo de vida ideal y anótalo con todo lujo de detalles.

No te cortes, apúntalo todo. Cuanto más preciso sea lo que escribas mejor. Puedes dejar algo escrito y rellenar con más información otro día.

Tu vida ideal es una de las coordenadas que necesitas saber para crear un estilo de vida más acorde contigo.

Identifica que cosas en tu vida te acercan a tu estilo de vida ideal y cuales te alejan

Ten claro que cosas hacen que tu vida sea más parecida al estilo de vida ideal. Ten en cuenta el coste-oportunidad.

Hay algunas decisiones que en apariencia nos acercan a nuestro objetivo pero en la práctica nos están alejando. Por ejemplo, pedir una hipoteca a un número largo de años parece que nos haga ahorrar dinero pero, en realidad, a cuanto más años tengamos una hipoteca más dinero terminaremos pagando al banco.

Poco a poco reduce o elimina las cosas no te gustan o no te acercan a tus objetivos

Está claro que si tu trabajo actual no encaja en tu tipo de vida ideal no vas a dejártelo de un día para otro. Pero puedes empezar a tomar medidas para acercarte a tu tipo de vida ideal y reducir, poco a poco, lo que no te gusta de tu vida actual.

Habla con gente que este viviendo un estilo de vida igual o parecido al que te gustaría tener

Habla con gente que este más cerca de ese objetivo que anhelas. Te dará muchísima información útil sobre que pasos debes seguir ya que ellos ya han tenido que pasar por las cosas que tú tendrás que pasar.

Ten en cuenta tu Brújula de la vida

Nunca olvides tus principios y tus valores. Te guiarán para saber si estás siguiendo el estilo de vida que encaja contigo. O si estás siguiendo un estilo de vida que te han inculcado.

 

En la próxima entrada hablaré más sobre el estilo de vida, poniéndome a mí de ejemplo. Que me hizo darme cuenta de que es mi estilo de vida ideal y que medidas adopto para acercarme a ese estilo de vida.

Muy posiblemente estos ejemplos te ayuden a solventar dudas.

 

La foto principal ha sido tomada por Fabio Fistarol y ha sido sacada de Unsplash