Hace unos dos años que empecé a leer sobre minimalismo.

Lo más curioso es que antes de empezar a leer sobre minimalismo creía tener una idea de lo que era, pero estaba bastante equivocado. Conforme iba leyendo sobre minimalismo más me sorprendía.

Me dí cuenta de todo lo que engloba el minimalismo, lo que representa y lo diferente que puede ser para cada persona.

Cada uno aplica el minimalismo según su forma de ser. Me atrevería a decir, que hay tantos tipos de minimalismos como personas que lo practican.

Una cosa tengo clara: Un acercamiento al minimalismo te va a traer muchos beneficios y eso es precisamente de lo que quiero hablarte en esta entrada.

Minimalismo visto desde Rompiendo Fronteras

En mis artículos escribo sobre cosas que creo que pueden ayudar a vivir mejor a mucha gente. Siempre desde la filosofía de rompiendo fronteras. Es decir, desde una filosofía que indica que hay más caminos a parte del camino que sigue el 90% de la gente o, como a mí me gusta llamarlo, el camino establecido por la sociedad.

Creo que un acercamiento al minimalismo te va a ayudar a mejorar tu felicidad.

En Rompiendo Fronteras insisto en que tenemos que hacer oídos sordos al exterior para escucharnos más a nosotros mismos y seguir el camino que es importante para nosotros. El minimalismo ayuda en esto:

“Minimalismo no es vivir con menos cosas, Minimalismo es apartar lo superfluo para resaltar lo que realmente es importante”

En cuanto a cómo debe ser ese acercamiento ya dependerá de ti. Yo ni siquiera sé como es ese acercamiento en mi persona. Lo estoy haciendo de forma lenta y pausada, leyendo información y tomando medidas muy poco a poco.

De momento el único paso que he dado ha sido comprarme cosas que realmente necesito, y siempre que me planteo el comprarme algo me hago una pregunta que para mí es clave. ¿Cuánto uso le voy a dar? ¿Me va a salir más a cuento comprármelo o alquilarlo-pedirlo prestado cada vez que lo necesite?…. pero, espera! creo que estoy adelantándome.

Qué es el Minimalismo

Si piensas o has pensado como yo pensaba, creerás que “el arte de vivir con menos” es simplemente vivir con menos, poseer menos objetos y comprar menos cosas. Y aunque en parte esto es cierto, el minimalismo incluye mucho más. Se aplica en tus viajes, en tu trabajo, en la forma de hacer las cosas, en tus relaciones con los demás, en la forma de afrontar las situaciones cotidianas de la vida. El minimalismo es una forma de vida.

Una filosofía minimalista considera que en la actualidad vivimos apegados a muchas cosas. En general a los objetos pero también a costumbres y hábitos que tenemos arraigados.

Mucha gente está encerrada en un círculo consumista en el que se busca la felicidad poseyendo cosas. Pero lo cierto es que cuando esas cosas se obtienen no otorgan la felicidad esperada y se busca el poseer más.

El minimalismo dice que un exceso de cosas nos generan preocupaciones y desvío de atención de lo que es importante. Cuanto más cosas se poseen más preocupaciones se tienen y más insatisfacción de obtiene. El círculo vicioso empieza cuando se intenta apagar esa insatisfacción comprando más cosas… que simplemente generarán una insatisfacción mayor.

“Ser minimalista implica vivir con lo que es realmente importante para ti, por lo que conlleva un proceso de identificar que es lo esencial y eliminar lo demás”

El minimalismo no solo se aleja de un consumismo innecesario sino que también se aleja del ruido que provoca ese consumismo ya que aplica un estilo de vida donde los hábitos se alejan de la publicidad, de las modas que siguen las masas y de un constante bombardeo de información. Esto era algo que desconocía totalmente del minimalismo, no sabía que se aplicaba también a hábitos y a formas de conducta.

Ser minimalista implica tener más libertad debido a que se renuncia a objetos que te atan. También se renuncia a ciertos patrones de conducta y formas de hacer las cosas según modas.

Un error típico que la gente piensa sobre el minimalismo es que se considera que tienes que carecer de algo. Pero no es en absoluto así, de hecho es todo lo contrario. Ser minimalista tampoco implica eliminar tus hobbies, tener poco dinero o vivir con menos comodidad. El objetivo final de una vida minimalista es no carecer de nada porque el hecho de no tener distracciones ni ataduras hace que puedas vivir la vida más centrado en las cosas que importan y con las cosas que realmente te hacen feliz.

“El minimalismo NO implica carecer de algo, más bien todo lo contrario porque al no desviar la atención en cosas no importantes puedes centrarte en lo importante y dedicarle más tiempo”

El minimalismo empieza normalmente con las pertenecías pero luego va más allá. Es un cambio de forma de ver las cosas.

 

Minimalismo: Mide el valor en tiempo

Si me has leído un poco o me conoces ya sabes lo que pienso sobre tener cosas que no puedes permitirte (cualquier cosa que compres y que te suponga pedir dinero es algo que no te puedes permitir).

Cuando te compras cosas que no puedes permitirte lo que haces es atarte a un trabajo y reducir tu libertad. En mi opinión son estas cosas las que hacen más infeliz la vida de uno. Trabajar significa cambiar tu tiempo por dinero.

Mi acercamiento al minimalismo empezó cuando empecé a medir el valor de las cosas en tiempo. Entonces las cosas me empezaron a parecer baratas o caras en función de cuánto tiempo necesitaba trabajar para conseguirlas en comparación con el beneficio que me iba a suponer.

Comprar determinadas cosas va a hacer que tengamos que invertir mucho de nuestro tiempo, muchas veces a costa de hacer horas extras y trabajar los fines de semana. Estamos usando un tiempo que ya no vamos a recuperar y además, en algunos casos,  estamos dejando de lado cosas tan importantes como la salud (no hay tiempo para cocinar bien o para hacer ejercicio) o nuestra familia.

“Si las cosas estuvieran escritas en el tiempo que uno necesita trabajar para comprarlas todos nos acercaríamos un poco más al minimalismo.”

Comprar una televisión último modelo nos puede costar 4 días más de nuestro tiempo que una televisión menos sofisticada.

Mi ejemplo preferido es aquel que se cambia el coche porque el coche que tiene se le queda pequeño para ir de vacaciones con su familia.

Rufino, un nombre ficticio, vio que después de haber tenido a su segundo hijo, quiere un coche más grande para ir de vacaciones ya que el maletero se le queda muy justo ahora que tiene dos hijos. El coche que tiene ahora le vale perfectamente para ir a trabajar, llevar al mayor al colegio y al pequeño a la guardería, pero se le queda “pequeño” cada vez que hace un viaje largo con la familia. Rufino decide hacer lo que a él le parece más lógico: vender su primer coche para comprarse el segundo. A pesar de tener un buen coche, al ser de segunda mano lo vende por 10.000 euros. Lógicamente el coche que se compra es más grande, con más motor y con más espacio…. y nuevo.Tirando por lo barato, Rufino elige comprar un coche que le cuesta 28.000 euros.

Lo que Rufino ha hecho en el ejemplo lo hace muchísima gente y parece una buena decisión. Pero en realidad es una decisión bastante mala. Rufino ha pagado 18.000 euros por poder ir más cómodamente de vacaciones una vez al año. Si lo piensas Rufino habría ahorrado mucho dinero si en lugar de cambiar de coche simplemente hubiera alquilado un coche más grande cada vez que decide irse de vacaciones.

Cuando pienso en la cantidad de gente que hace lo que hace Rufino, y que encima la sociedad lo aplaude, me doy cuenta de la baja educación financiera que hay en España.
Lo peor llega cuando transformamos esos 18.000 euros en tiempo. Teniendo en cuenta el sueldo medio de España, Rufino ha necesitado trabajar 9 meses solo para poder irse de vacaciones con un extra espacio que no se hubiera necesitado si no se tuviera tanto apego a las cosas.

Por eso cada vez que quiero comprar algo me pregunto las horas que voy a necesitar para comprarlo y lo comparo con la felicidad que me va a traer y lo que lo voy a usar. Si no compensa es mejor alquilarlo.

  • Si vas a esquiar solo una vez al año posiblemente sea mejor alquilar el material.
  • Solo juegas a tenis dos veces al año, igual te sale mejor alquilar una raqueta antes que tener un objeto más en casa.
  • Si solo necesitas más maletero una vez al año te sale mejor alquilarte un coche más grande que el tuyo en lugar de cambiar tu coche.

 

Acércate al minimalismo

Diría que lo primero que tienes que hacer para acercarte al minimalismo es un proceso mental. En todo cambio se empieza siempre por el “yo” y la primera idea que tienes que tener clara es que el poseer cosas no otorga la felicidad. Lo que otorga la felicidad es el sentimiento de plenitud en la vida y vivir experiencias.

A continuación es entender que menos es más: tener menos posesiones te hará tener menos preocupaciones, distracciones y te hará centrarte en lo realmente importante.

El tercer paso es identificar lo esencial para ti.

Eliminar aquello que es innecesario

Elimina las cosas que no necesites y que te distraen de tu vida poco a poco. Empieza por aquellas cosas que tengas claro que nunca usas y elimina aquello que no hayas usado en el último año. A esto ten en cuenta que puede haber excepciones.

Eliminarlas no quiere decir tirarlas. Ten en cuenta que muchas cosas es mejor que las vendas o las regales.

¿Qué sentido tiene tener cosas que te limitan y aumentan tus preocupaciones?

Simplifica y reduce

Cambia aquel mueble lleno de cosas que nunca usas por una simple estantería.

¿Cuántos aparatos electrónicos de cocina realmente usas semanalmente?

Vacía la superficie de la mesa, puedes hacer que el hecho de tener cosas sobre la mesa sea la excepción y no la regla.

Haz que una misma cosa te sirva para muchas: En mi caso mi ordenador es también mi banco de escritura, mi televisión, mi reproductor DVD y mi reproductor de música.

Esto es muy personal y recuerda que el objetivo es que tú te sientas mejor contigo mismo. Si algo que elimines o reduzcas te va a ocasionar dudas consérvalo como está un tiempo más. Se trata de un acercamiento al minimalismo que tiene que aumentar tu felicidad y no disminuirla.

Digitaliza

¿Cuanto espacio ahorrarías si digitalizaras todas las fotos que posees? ¿Y los libros? ¿Qué me dices de tu colección de películas de DVD? ¿Y tu colección de música?

Digitalizar es una de las cosas que más feliz me ha hecho. Todas las fotos que tengo son digitales, todas las películas que poseo las poseo ahora en formato MP3. Lo mismo pasa con la música. Adiós a aquella estantería con CDs de música y películas de DVD. Y a aquellos cuadernos de fotos que los veía una vez y se tiraban 4 años cogiendo polvo. Aunque da al principio un poco de pena, poco a poco ves aplicando el minimalismo digitalizando.

Digitaliza los libros y deshazte de todos los libros que tanto ocupan. Sé que es algo difícil por que se el amor que se le coge a algunos libros. Pero piensa en regalarlos. Un libro no tiene mucho sentido poseerlo una vez haya sido leído, a no ser que tengas pensado leerlo de nuevo en el futuro. No pagaste el precio del libro por poseerlo si no por leerlo. Una vez el libro está leído, comparte ese conocimiento con algún amigo y regálalo.

Disminuye la cantidad de información que consumes, aumenta su calidad

No nos damos cuenta de la cantidad de información que consumimos. Muchas veces una información que no nos proporciona nada útil y lo único que hace es distraernos.

Reduce la cantidad de tiempo que pasas viendo la televisión, las redes sociales y los periódicos. Aprovecha ese tiempo en consumir información de calidad como leer libros de No-Ficción, ver documentales, estudiar algo en lo que estés interesado o simplemente en hacer deporte.

Sé que puede parecer muy educativo y nada malo ver el telediario todos los días. No lo es. El 90% de la información no nos ayuda en nada y nos distrae de lo que realmente es importante. Sigue el siguiente consejo, permítete a ti mismo dos días en los que eres libre de ver las noticias, los otros 5 días prueba a dejar de verlas.

Céntrate más en ti y en tus objetivos y no tanto en estar informado. Recuerda que el exceso de información es tan malo como la falta de ella.

Aplica el minimalismo en tus relaciones

Las relaciones son una de las cosas que más espacio ocupan en tu mente y en tus pensamientos.

Sin duda, tener una cantidad de buenos amigos es algo bueno. Pero muchas veces mantenemos relaciones con personas que ya no tienen mucho sentido, bien por que haya habido algún cambio, bien por que ahora hay menos cosas en común o cualquier otra razón.

Alégrate porque pasó, pero posiblemente lo mejor es dejar de aferrarnos a aquel mejor amigo del colegio o a esa persona que sigues quedando para tomar café sin aportaros nada el uno al otro.

Aprende a valorar tu tiempo, lo cual significa decir No a planes que no son de tu interés.

Hay personas que solo hablar con ellas te dejan sin energía. Aprende a despegarte de ellas. Será bueno para ti y bueno para la otra persona.

Aplica el minimalismo a tu persona

Todas las personas tenemos una u otra creencia. En muchos casos esas creencias se reflejan en objetos (cruces, amuletos), hábitos (ir a misa, orar antes de dormir) o expresiones que ponemos de alguna forma para que puedan ser vistas (tatuajes, formas de vestir especificas).

Tus creencias son tuyas, no renuncies a ellas. Pero ten en cuenta que todo está en el interior y no en el exterior. Todo está dentro de ti. No necesitas crucifijos para ser más cristiano, tatuarte un lema para ser más seguidor de ese lema o llevar rastas para ser más “hippie”.

De la misma forma no necesitas tener una costumbre para demostrar tus creencias, elimina esas costumbres que no te terminan de gustar, que solo haces para enseñar lo devoto que eres y que solo te quitan tiempo.

Es igual en este punto donde yo siempre he sido más minimalista.

 

Ventajas de empezar una vida más minimalista

Como digo, yo solo estoy empezando con el minimalismo. Pero solo empezando ya he visto bastantes ventajas (y no deben ser las únicas) de empezar a practicar el minimalismo en pequeña medida.

1- Cuidas más y aprecias más lo que tienes

Es evidente que si tienes menos cosas las cuidas más las aprecias más y las vas a usar más.

Una de las cosas que yo tengo es una colección de 50 juegos de mesa. No hace mucho era coleccionista y jugador de juegos de mesa. El hecho de tener tantos juegos significa que tengo juegos que no “ven mesa” desde hace 4 o 5 años. Por suerte mi único hobby que tengo relacionado con el coleccionismo no es nada caro, pero aun así tengo el trastero de mi madre ocupado con juegos que no uso. Aunque me está costando, estoy reducido el número de juegos a 40 y aplico la ley de “si entra uno sale uno”

El tener menos cosas y más ordenadas te hará ahorrar un montón de tiempo, no solo en cuando buscas las cosas si no también en el tiempo que tardas en decidir que vas a hacer. En mi caso pasar a tener menos juegos de mesa hará que casi todos “vean mesa” de vez en cuando (el tiempo que estoy viajando no se aplica :P).

2- Tienes la cabeza más centrada y eres más productivo

Acercarte al minimalismo no significa solo dejar de comprar cosas no importantes, también cambiar algunos hábitos para centrarse en lo que realmente importa. Yo aun tengo que mejorar en esto. Creo que debido a mi déficit de atención me podría venir muy bien.

3- Inviertes más tu dinero en Experiencias y menos en objetos

Lo que te hará que experimentes una sensación de felicidad mucho más grande. Debido a que no tienes tantas cosas no tienes tantas distracciones. En lugar de eso tienes para practicar deportes, estar más con los amigos y viajar más. Es fácil: Menos objetos y más experiencias.

4- Disfrutarás más de los eventos ya que solo irás a aquellos que te hagan más feliz

Como he dicho ser minimalista no solo se aplica a los objetos, si no también a las actividades sociales.

Descartarás ir a aquellos eventos en lo que realmente ya no estás interesado en ir y tendrás más tiempo para los que son realmente importantes para ti. Es algo que puede hacer cualquiera y es algo que algunos minimalistas no hacen, no subestimes la presión social. Pero aplicando el minimalismo será más fácil hacerlo.

Aprender a decir NO a aquello a lo que no quieras participar. Ojo! a veces hacemos algo por hacer un favor a un amigo y eso está bien. Hacer felices a la gente que aprecias es una de las mejores cosas que se puede hacer. No digo que dejemos de hacer estas cosas. Pero recuerda que tu tiempo es tuyo

5- Mejoras tu salud y tus habilidades

Esto es una consecuencia que parece indirecta pero en realidad no lo es tanto. Cuando te centras en lo realmente importante y eliminas las distracciones te das cuenta que muchas veces pasas a invertir tu tiempo en conocimientos y en tu salud. Comerás más sano, harás más deporte y te interesarás más por el auto aprendizaje.

6- Dispondrás de más tiempo.

O al menos te parecerá de que dispones de mucho más tiempo. En realidad seguirás teniendo 24 horas al dia solo que te parecerá que tengas 30. Pasarás de hacer cosas que antes hacías por inercia a no hacerlas. Con ese tiempo extra te parecerá que los días se alargan.

 

Conclusiones

Muchas cosas que tenemos son en realidad distracciones que nos hacen gastar energía y nos alejan de lo que es realmente importante que son nuestros objetivos. El minimalismo consiste en reducir, simplificar y sistematizar con el fin de ser más productivos de cara a nuestros objetivos.

El minimalismo te ayuda a ser más consciente y a llevar en tu vida solo aquello que te ayuda en tu propósito.

Llevar una vida minimalista no es para todo el mundo, pero un pequeño acercamiento al minimalismo le va a venir bien a todo el mundo. Cada uno debe de decidir como va a ser ese acercamiento en su persona y realizar pequeños pasos en los que la persona se sienta agusto.

Hay pocas cosas que te hagan ahorrar dinero a la vez de tiempo. El minimalismo es una de ellas.

Acumular más cosas de las que se necesitan generan más preocupaciones que satisfacción.

Por último, con un acercamiento al minimalismo se empieza a disfrutar más de las experiencias y menos de acumular cosas.

 

En la imagen principal salgo yo en el palacio del Dar-al-Horra, barrio de Albaicin en Granada. Es el palacio donde vivió la madre de Boabdil, el último rey del reino nazarí en Granada.