Sería difícil decir un momento exacto de cuando decidí irme a Dublín. Pero sí que recuerdo cuando aquella loca idea de irme a vivir fuera empezó a tomar forma en mi cabeza. Fue el primer día de 2013, el 1 de Enero.

Mi grupo de amigos y yo estábamos desayunando y recuperando fuerzas después de la celebración del año nuevo cuando llegó el momento de marcar nuestros propósitos para 2013.

Posiblemente alguien comentaría bajar de peso o puede otro apuntarse al gimnasio. Fue entonces cuando uno de mis amigos decidió que su propósito para 2013 era irse a vivir fuera de España. Recuerdo que interiormente sentí una mezcla de admiración y de envidia por mi amigo. Él había tomado esa valiente decisión y me producía el más profundo respeto.

 

Marcándose propósitos

Día tras día, poco a poco, mi subconsciente le iba dando vueltas a aquella idea.

En aquel momento yo ya me había marcado mi propósito de año nuevo. En semana santa, en Munich, se celebraban los campeonatos europeos de capoeira y me había propuesto llegar a mi máximo nivel, entrenando 5 días a la semana.

Aunque, como todo el mundo, en algún momento de mi vida me he marcado propósitos que luego no he cumplido, es una práctica que no me gusta hacer. Así que, hoy en día, cuando me marco un propósito, es para cumplirlo y para poner todo de mi parte para llegar al objetivo marcado. Esto me ayuda en varias cosas:

  •  Mis propósitos son realistas, no me marco cosas que sé que no voy a cumplir.
  •  Hace que No me marque propósitos a la ligera.
  •  Cumplo el objetivo marcado por el propósito.

Pero volvamos a Enero de 2013. Yo me encontraba en Madrid trabajando en una empresa que se hallaba en pleno proceso de recortes por la crisis, entrenando 5 días a la semana para preparar las competiciones europeas de capoeira y con algo de dinero ahorrado.

En mi empresa, cada final de mes, echaban a unos 5 trabajadores. Llevábamos así desde noviembre de 2012 y, como es lógico, pensé que en algún momento me llegaría el turno y no quería que me pillara sin ideas. Fue así como se formó en mi cabeza la idea de irme a vivir fuera si me llegaba el turno en el proceso de recortes de mi empresa.

Por aquel entonces, a otro amigo le había pasado algo parecido y la que fue su empresa prescindió de sus servicios. Él ya había tomado la decisión de irse a vivir a Dublín, esto sería un factor más por el cual elegiría dicha ciudad.

 

Viviendo en una rueda

En España me encontraba en una rueda. Sentía que por más que intentaba avanzar siempre estaba en el mismo lado. La rueda era algo así:

  1.  Trabajar con sueldo de mil eurista
  2.  Al tener trabajo la capacidad negociadora aumenta –> se encuentra un trabajo mejor pagado (parte alta de la rueda)
  3.  Al estar en crisis la empresa lo tiene muy fácil para despedir
  4.  Se vuelve al paro (parte baja de la rueda)
  5.  Al estar en paro el salario si se es contratado es bajo –> vuelve al punto 1

 

Yo estaba totalmente metido en esa rueda y, lo que es peor, sentía que no evolucionaba. Había dejado de aprender y de avanzar. Estaba en la parte alta de la rueda cuando tenía un buen trabajo y en la parte baja de la rueda cuando estaba en el paro. De alguna forma me sentía estancado y quería salir de ahí.

Poco a poco veía que era más difícil mantenerse en la parte alta de la rueda. La crisis hacía que la duración y el salario del trabajo fueran cada vez menores. En cambio estaba más tiempo en la parte baja de la rueda. Las exigencias en las entrevistas de trabajo subían. Cada vez pedían más experiencia, más conocimientos, inglés.

Inglés!!! ahí estaba la clave, si seguía en la rueda no iba a aprender inglés. Tenía que salir y matar tres pájaros de un tiro:

  • Aprender inglés
  • Viajar
  • Salir de mi zona de confort.

 

La decisión de ir a vivir a Dublín

Finalmente llegó el día que me tocó el turno de abandonar la empresa, era Abril de 2013. La política de reducción de empleados me llegó a mi y tenía que decidir. O buscaba un trabajo en Madrid o me iba a vivir fuera y aprender inglés.

Sabía que si me quedaba en Madrid, o cualquier parte de España, seguiría en la misma rueda en la que me encontraba. España estaba en medio de una de las mayores crisis de empleo en mucho tiempo y los salarios eran ridículamente bajos. Pero algo que me pesaba más todavía era que en está rueda me sentía estancado.

Durante un tiempo estuve pensando que haría. La decisión de irme a vivir fuera para aprender inglés cogía fuerza. Aun tenía que elegir donde iría a vivir para empezar a informarme.

¿Donde iría a vivir? ¿Canadá? ¿EEUU? ¿Tal vez Inglaterra?. Lo cierto es que me planteé Canadá muy en serio, “Si íbamos a salir de la zona de confort pues salgamos a lo grande!“.

Aunque finalmente elegí Dublín por los siguientes motivos:

  • Quería una ciudad donde pudiera aprender inglés.
  • Si eres ciudadano europeo tienes una serie de facilidades si te vas a vivir a una ciudad europea, no tienes que preocuparte por problemas con la visa.
  • Las posibilidades de trabajo que tienes en Dublín si has estudiado, como yo, una carrera relacionada con la programación o la informática, son enormes.
  • Uno de mis mejores amigos se había ido a Dublín 6 meses antes y esa ayuda era algo fundamental en mi primera experiencia al ir a vivir a un país diferente al tuyo.

 

Cada vez la decisión de ir a vivir a Dublín cobraba más fuerza. Mi amigo estaba muy contento en Dublín y me propuso que me fuera con el a vivir y compartiríamos piso. Además él me enseñaría las mejores academias de Dublín, sitios donde podría recibir clases de inglés gratuitas y las primeros pasos que tendría que hacer en Dublín.

Es más difícil elegir lo que vas a hacer que hacerlo

Irse a vivir fuera de tu país es una decisión que cuesta más de tomar que de llevar a cabo, como siempre que haces cualquier cosa que te obliga a salir de tu zona de confort.

Recuerdo todo lo que me costó tomar la decisión, como lo comentaba con la gente, en busca de su opinión o tal vez en busca de otra visión, o de seguridad. Un día lo veía gris, el otro negro.

Después de ver que mi vida no mejoraba en la rueda en la que estaba metido, me dí cuenta que irme a vivir a otro país sería la mejor decisión que podría tomar. Me encontraba con un dinero ahorrado y sin ninguna carga. Era libre de decidir, así que decidí invertir en mi.

Decidí que estudiar inglés y la experiencia de vivir en un país distinto serían dos cosas muy importantes en mi crecimiento personal. Hablé con mi amigo que ya estaba viviendo en Dublín y en 3 días decidí que me iría a vivir a Dublín.

Una vez tomé la decisión, por algún motivo, me quité un gran peso de encima. Ya lo había decidido y no había paso atrás. Se podía decir que me lo había marcado como propósito y solo una muy buena oportunidad me podía apartar del camino que había elegido. Una sensación de tranquilidad me inundó.

Me apunté a clases de inglés para no ir a ciegas. También decidí que unas vacaciones en mi ciudad natal no me irían nada mal. Y el 10 de Septiembre de 2013 llegué a Dublín.

 

Viviendo en Dublín, al fin

Mi nivel de inglés por aquel entonces era muy bajo. Decidí que me pondría las pilas y que dedicaría los primeros 6 meses a estudiar bien inglés.

Dublín, salvo por lo cara que es como ciudad, es un buen sitio para aprender ingles. Hay muchas academias, formas de mejorar tu ingles como grupos de conversación. Además hay suficientes oportunidades de trabajo.

Además, si eres europeo, no tienes un tiempo máximo de estancia. Otra cosa que me vino muy bien, la oferta de trabajo si eres informático es muy buena.

Cuando estuve 6 meses en Dublín mi ingles había mejorado mucho. La verdad es que me lo había trabajado. No solo iba a clases:

  • 3 Horas de ingles en academía las mañanas de lunes a viernes.
  • Quedaba con gente para hacer intercambio de idiomas dos tardes a la semana.
  • Oía programas de radio conversacionales aunque, al principio, no me enteraba de nada
  • Todas las películas que veía y libros que leía eran en ingles.
  • Muchas veces iba a clases gratuitas de inglés cuando tenía la oportunidad.
  • Contraté a un profesor particular para que me diera clases dos tardes a la semana.

Sin embargo, después de 6 meses, mi nivel de inglés no era tan bueno como hubiera deseado. Así que decidí buscar trabajo y quedarme a vivir en Dublín por un tiempo no inferior a 3 años.

Cuando alcancé el año en Dublín mucha gente me preguntaba que cuando iba a volver a España. Yo siempre contestaba que de momento no pensaba volver.

Creo que irte fuera de tu país te hace crecer como persona, te amplia tu zona de confort y te da unas vivencias inolvidables. Yo solo he vivido en un país fuera de España. Aquella pregunta de “cuando volver” se repitió mucho.. En aquel momento tenía claro que todavía necesitaba vivir en Irlanda un tiempo más por los siguientes motivos:

  1.   La crisis en España aun no había terminado
  2.   Mi ingles todavía tenía que mejorar
  3.   Quería seguir aprendiendo de nuevas experiencias y conocer diferentes formas de ver el mundo

 

Actualmente llevo ya 4 años y medio viviendo en Dublín y ya he decidido que es hora de abandonar la ciudad para realizar mi siguiente etapa en la vida. De momento me voy a ir a España donde estaré unos meses antes de irme a mi siguiente destino, pero ya hablaré de esto más adelante.

 

Feedback sobre vivir en Dublín: La mejor decisión que pude tomar

A día de hoy puedo decir que la decisión que tomé de irme a vivir a Dublín a aprender ingles y quedarme a trabajar fue una de las mejores decisiones que he tomado. He aprendido el idioma y lo he estado practicando durante unos años.

Creo que si a los 9 meses me hubiera vuelto a España hubiera perdido mucho de lo aprendido. Pero después de haber estado casi 5 años viviendo en Dublín ahora me veo capaz de retener el idioma sin usarlo habitualmente.

Por otro lado, el haber trabajado como programador java en Dublín me ha aportado experiencia y conocimientos que me van a venir muy bien a lo largo de mi vida.

Y por último, el salario en Dublín es muy bueno, lo que me ha permitido recuperar el dinero que gaste durante los primeros 9 meses aprendiendo ingles y ahorrar todavía más que me permite ser libre para tomar otra decisión parecida.

Ahora mismo me encuentro con que tengo un buen nivel de inglés, más conocimientos sobre programación y con una mejor situación económica.

En lo social mi zona de confort ha aumentado a gran parte de Europa, he conocido a gente de muchas partes del mundo, en algunos casos conociendo parte de su cultura.

Sin lugar a dudas haberme venido a vivir a Dublín durante un tiempo fué la mejor decisión que tomé hace ya más de 4 años.

 

 

Si, como yo en su día, estás dándole vueltas a irte a vivir fuera y Dublín es una de las candidatas, próximamente escribiré una serie de entradas que te pueden venir bien si tienes pensado ir a Dublín (o Irlanda). A esta serie de entradas la llamaré Viviendo en Dublín.

Aquí tienes la primera entrada sobre la serie de entradas “Viviendo en Dublín”:

Viviendo en Dublín I: Primeros días, trabajar en Dublín.

 

Y tu ¿Qué opinas sobre irte al extranjero una temporada?

 

En la foto aparezco yo en uno de los sitios más bonitos de Irlanda: Dingle. Las vistas me recuerdan a la película de Braveheart

 

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